Lo que cambia cuando empiezas a usarlo

Esto no es una lista de funciones — esas están en Funciones. Esto es lo que pasa en tu negocio, en el orden en que lo vas a vivir.

Antes de empezar

Tus propiedades viven en la galería del celular y tus clientes en la libreta de contactos. Cuando alguien pide información mandas cinco fotos sueltas por WhatsApp y el precio en un mensaje aparte. Funciona, pero no te hace ver como el profesional que eres.

Primeros 10 minutos: ya tienes página web

Te registras, subes tu foto y tu logo, cargas una propiedad, y tu página queda publicada con tu nombre, tu dirección web propia y tu botón de WhatsApp. Sin esperar semanas a un diseñador ni pagar cientos de dólares por adelantado.

Primera semana: te toman en serio

El enlace que mandas por WhatsApp llega con foto, título y precio, así que lo abren. Y cuando le enseñas tu página a un propietario, la conversación cambia.

Primer mes: dejas de perder clientes por olvido

Cada interesado queda registrado con su contexto y la app te dice a quién le toca seguimiento hoy. Los clientes que antes se enfriaban porque se te pasó llamarlos, ya no se enfrían.

Del tercer mes: empiezan a encontrarte solos

Cada propiedad publicada es una página con su propia dirección, lista para que Google la indexe, sin que configures nada.

Al cabo del año: gastaste $120 en vez de $800

Una página hecha por un diseñador cuesta entre 300 y 800 dólares más hosting, y cada cambio se cobra aparte. Aquí son 120 al año con el CRM incluido.

Se usa en computadora y en celular

Es la misma cuenta en todos lados: publicas una propiedad desde el celular en la calle y aparece al instante en tu página.

Para quién no es

Si manejas más de 100 propiedades activas, necesitas una página a medida con identidad de marca propia, o ya tienes un equipo con sistemas funcionando, esto probablemente te quede corto.