Cómo escribir la descripción de una propiedad

Las fotos consiguen que se detengan. La descripción consigue que escriban. La mayoría de agentes cuida mucho lo primero y despacha lo segundo con tres líneas genéricas que podrían describir cualquier apartamento del país.

El error de fondo

Casi todas las descripciones malas comparten el mismo defecto: listan características en lugar de responder preguntas.

"Apartamento de 2 recámaras, 2 baños, 90 m2, con línea blanca" no está mal escrito. Simplemente no dice nada que la ficha no diga ya. El interesado ya vio las recámaras y los metros en los datos de arriba.

Lo que quiere saber y nadie le contesta es: cómo se vive ahí, qué tiene cerca, por qué esta y no las otras cuatro que abrió en la misma pestaña.

La estructura que funciona

1. Una primera línea que sitúe

No empieces con "se vende". Eso ya se sabe. Empieza con lo mejor que tiene la propiedad, dicho como se lo dirías a un amigo.

En vez de "Se vende apartamento en excelente ubicación", algo como "Un tercer piso silencioso, a dos cuadras del parque, con toda la tarde de luz en la sala".

2. Cómo es vivir ahí

Aquí va lo que una foto no puede mostrar: si le da el sol de la mañana o de la tarde, si la calle es tranquila, si el edificio tiene ascensor, cuántos vecinos hay por piso, si se escucha la avenida. Son las preguntas que igual te van a hacer por WhatsApp — contéstalas antes y te ahorras cuarenta mensajes.

3. La zona, con nombres concretos

"Cerca de todo" no significa nada. "A cinco minutos caminando del supermercado, y el colegio a tres cuadras" sí. Menciona los sitios por su nombre: la gente busca por barrio y por referencia, no por adjetivo.

4. Qué está incluido y qué no

Estacionamiento, depósito, línea blanca, cuota de mantenimiento. Callarse la cuota para que no espante no funciona: aparece igual en la primera llamada, y entonces el interesado siente que le escondiste algo.

5. Un cierre que pida algo

Una línea, directa: "Escríbeme por WhatsApp y coordinamos para que la veas esta semana". Sin eso, la descripción termina en el aire.

Palabras que puedes borrar hoy

No aportan nada porque las usa todo el mundo, y por eso ya no significan nada:

Antes y después

Antes: "SE VENDE HERMOSO APARTAMENTO!! Excelente ubicación, amplio, acogedor, 2 rec, 2 baños, 90m2. Oportunidad única!! No dejes pasar!!"

Después: "Un tercer piso silencioso con toda la tarde de luz en la sala. Dos recámaras, la principal con baño propio, y 90 metros bien repartidos: la cocina no queda encerrada. El edificio tiene ascensor y solo dos apartamentos por piso. A dos cuadras del parque y a cinco minutos caminando del supermercado. Incluye estacionamiento techado y depósito; la cuota de mantenimiento es de 85 dólares. Escríbeme por WhatsApp y lo vemos esta semana."

La segunda no es más larga por adornar: cada frase contesta una pregunta que el interesado iba a hacer igual.

Cuánto debe medir

Entre 80 y 150 palabras. Suficiente para contestar lo importante, corto para leerse en el celular sin abrir el "ver más". Si te pasas de 200, casi seguro estás repitiendo la ficha.

Un último detalle que casi nadie hace

Escribe la descripción después de haber visitado la propiedad, no desde las fotos. Los dos o tres detalles que la venden — que la ventana da a un patio interior y por eso no entra ruido, que el vecino de al lado es una señora mayor y el piso es silencioso — solo se notan estando ahí. Son exactamente los que ningún competidor va a poder copiar.